De Libros y Sus Días

Hoy, 23 de Abril, se celebra un año más, a nivel internacional, el Día del Libro. El rey Alfonso XIII sancionó mediante Real Decreto, con fecha 6 de Febrero de 1926, que se celebrara en España cada 7 de Octubre la Fiesta del Libro Español, una iniciativa del escritor Vicente Clavel. En 1930, se estableció oficialmente que el 23 de Abril fuese el Día del Libro.  

Los libros forman parte de nuestra vida. Son un elemento valioso de nuestro patrimonio personal y serán parte de nuestro legado cuando ya no estemos aquí. Su lectura nos emociona, nos entretiene, de ellos aprendemos y en ellos nos vemos reflejados, tantas y tantas veces.

Pero no habría libros si no se hubiese inventado la Escritura.

El libro, en sus diversas manifestaciones, nos lleva acompañando durante milenios, desde las primeras inscripciones, que datan de época prehistórica y que no podrían ser calificadas como escritura en sentido estricto, hasta este año 2016, plagado de actos culturales en conmemoración de las figuras de Cervantes y Shakespeare, entre otros autores. El libro siempre ha estado ahí, todo un compañero de aventuras.

A través de la escritura cuneiforme sobre tablillas de barro sumerias, de papiros griegos y romanos, de los códices medievales que monasterios y castillos celosamente atesoraban, de la imprenta durante el Quattrocento y esa explosión cultural llamada Renacimiento, y en pleno siglo XXI, ya, mediante los formatos electrónicos, la historia de la Humanidad no ha dejado de estar ligada a los libros.

¿Cuántas veces habremos escuchado a nuestros padres y profesores decir aquéllo de “todo está en los libros”? Muchísimas, y es cierto, lo contienen todo. Desde 1997 a 2004, La 2 de TVE estuvo emitiendo el programa “Negro sobre Blanco”, presentado y dirigido por el escritor Fernando Sánchez Dragó, en cuya cabecera sonaba el tema “Todo Está en los Libros”, compuesta por el poeta Jesús Munárriz y el cantautor Luis Eduardo Aute, cuya letra decía así:

El Unicornio, Alejandría,
Aldana en Alcazarquivir,
Kim de la India y Samarkanda,
Santa Teresa y Boabdil,
Ítaca, la Muralla China,
las Minas del Rey Salomón,
Flores del Mal y Gatopardos
y Caminos de Perfección,
todo está en los libros,
todo está en los libros,
todo está en los libros

Las Nieves de Kilimanjaro,
la Vida en el Mississippí,
Canterbury, París, Lisboa,
San Juan, Santiago, San Fermín,
las Mil y una Noches, los Vedas,
Nueva Orleans, Sebastopol,
Venecia, Nápoles, Atenas,
Don Juan, Gargantúa, Hiperión,
todo está en los libros,
todo está en los libros,
todo está en los libros

Los campos de Soria, la Pampa,
la Isla del Tesoro, el Grial,
Romeo y Julieta, Alejandro,
Sócrates, Don Quijote, Bagdad,
Lo que el Viento se Llevó, Granada,
Buda, Lanzarote, Lord Jim,
Infiernos, Cielos, Paraisos,
Carmen, Angélica, Beatriz,
todo está en los libros,
todo está en los libros,
todo está en los libros

El Minotauro, el Laberinto,
Hércules, Gárgoris, Sansón,
el Capitán Nemo, Platero,
Sherlock Holmes y Guillermo Brown,
Alicia, Nils Holgersson, Pinocho,
Sandokán, Huckleberry Finn,
Scherezade, el Judío Errante,
la Celestina, Brandomín,
todo está en los libros,
todo está en los libros,
todo está en los libros

Que en los tiempos que corren, en los que todo es tan inmediato y efímero, a la vez, nunca dejemos de leer.

6 comentarios en “De Libros y Sus Días”

  1. Los libros son como los vinilos, a pesar de toda la tecnología que nos inunda hoy en día, son esas cosas “retro” que pareciesen que jamas morirán. Gracias por recordar que antes del libro la escritura tuvo que ser firme, por ello, un libro es todo un arte, por traer más que una historia escrita en sus hojas, en si todo él es una historia: Escritura, papel (y de este aún hay una historia detrás), imaginación, un escritor (que también tiene historia) y tantas cosas…

    1. Hola Helena, gracias por tu comentario, como bien dices, los libros son objetos muy especiales. Me ha gustado mucho tu analogía con los discos de vinilo, y es que igual ocurre con el libro electrónico: tiene sus ventajas, por supuesto, pero un archivo informático nunca sustituirá, en mi opinión, al formato físico, al libro de papel, en este caso. En España, por ejemplo, el libro electrónico no termina de afianzarse, imagino que en una gran mayoría de países será igual. Creo que deberían hacer como con los vinilos, con cuya compra accedes a la descarga del archivo digital, para poder llevártelo a donde quieras, cómodamente. Un cordial saludo.

    1. Nadia, hola, gracias por tu comentario, me alegro de que te haya gustado el artículo, pero no desmerece al tuyo, en absoluto. Ambos expresamos de forma diferente nuestra pasión por los libros, tu post es tan válido como el mío. Igualmente a tí, recibe un cordial saludo.

  2. No sé qué sería de mí sin los libros, quizás no estaría aquí o por lo menos no de la forma en la que me muestro ahora. Cuando más los necesité ellos siempre estuvieron para mí y solo por eso siempre los consideraré algo especial.

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