La Linterna de Lisícrates

“¡Estúpidos! ¿Qué dios es éste a quien habéis capturado y amordazado, que tan fuerte es? Ni siquiera el mejor construido de los barcos puede llevarle. Seguro que es Zeus o Apolo, el del arco de plata, o Poseidón, porque no se asemeja a los mortales, sino a los dioses que habitan el Olimpo”

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La Linterna de Lisícrates en 1880. Fotografía de Adrian Bonfils

En la arquitectura del periodo griego helenístico, sobre todo, fueron los altares los monumentos cuya tipología evolucionó más rápidamente. Se trataba de construcciones de carácter público en los que se ofrecía sacrificios humanos en honor a la divinidad. Su presencia se remonta a la época arcaica, en la que encontramos pequeños altares repartidos por espacios públicos, el ágora, e incluso viviendas particulares.

Entre todos ellos destacan dos: el Altar de los Doce Dioses, en el Ágora de Atenas, y el Altar de Pérgamo, aunque la magnitud de ambas realizaciones trasciende la idea de “altar”.

Altar de Zeus, en Pérgamo

Maqueta del agora de Atenas

Altar de los Doces Dioses, en el Ágora de Atenas

Morfológicamente, mucho más cercana al término “altar” se encuentra la llamada Linterna de Lisícrates, erigida en honor de Lisícrates, ganador de un concurso de teatro acaecido en el año 335 a.C.

Linterna de Lisãrates, Atenas, Grecia

La Linterna hoy en día

Actual Barrio de Pláka

Detalle de la parte superior

Lo que hace tan especial a este monumento de pequeñas dimensiones es el uso, por vez primera, del orden corintio, cuyo origen auténtico desconocemos, y que no deja de ser, según Vitruvio, un orden jónico con variantes en su capitel.

El famoso arquitecto latino nos cuenta que este estilo aparecería en la ciudad de Corintia gracias a Kallimachos, tras contemplar unas hojas de acanto enredadas sobre un cesto, cuya imagen le habría servido de inspiración. Orfebre y discípulo de Fidias, de quien aprendió la técnica del drapeado, a Kallimachos se le atribuyen obras como el ciclo de las Ménades Danzantes. En la Acrópolis de Atenas se encargó de decorar uno de los parapetos del templo de Atenea Niké, diseñado por Calícrates.

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Orden Jónico

Orden Corintio

Sobre el capitel, las hojas de acanto eran esculpidas en hileras dobles junto a volutas de estilo jónico. El estilo corintio se extendió rápidamente por el mundo arquitectónico helenístico romano.

La Linterna de Lisícrates, que presenta planta circular, es una estructura pseudo monóptera – rodeada de columnas – que se erige sobre un plinto elevado, revestido y decorado en mármol, cuyos bajorrelieves nos regalan temas dionisíacos, entre los que destaca el mito de la transformación de los piratas Tirrenos en delfines, que en el “Séptimo Himno a DionisosHomero nos describe así:

Busto de Dionisos

“Dionisos apareció en un promontorio a orillas del infructuoso mar con el aspecto de un muchacho en los inicios de la madurez: su negra y poblada cabellera ondeaba al viento, y sobre sus hombros vestía una toga de color púrpura.

En ésto que raudos aparecieron sobre el espumoso mar piratas Tirrenos en un navío bien pertrechado, a quienes un triste destino les guiaba. Cuando le vieron, se hicieron señas entre ellos, espetándose con rapidez, y secuestrándole sin mediar palabra, le llevaron exultantes a bordo, pues le tomaron como hijo de reyes bendecidos por los dioses.

Procuraron amordazarle con toscas lazadas, pero éstas no le sujetaban, todas las cuerdas de mimbre caían de sus pies y de sus manos, y él se sentó con una sonrisa en su mirada. Entonces, el timonel lo entendió todo, al tiempo que gritó a sus compañeros y dijo:

¡Estúpidos! ¿Qué dios es éste a quien habéis capturado y amordazado, que tan fuerte es? Ni siquiera el mejor construido de los barcos puede llevarle. Seguro que es Zeus o Apolo, el del arco de plata, o Poseidón, porque no se asemeja a los mortales sino a los dioses que habitan el Olimpo. Venid y dejémosle libre en la orilla ya: no le pongáis las manos encima para que su ira no vaya en aumento y despierte peligrosos vientos y fuertes tormentas.

Así lo dijo: pero el capitán le reprendió… Mandó izar mástil y vela, que el viento infló, sus paños tensados por la tripulación a ambos lados de la misma. Pero de extraños sucesos serían testigos al poco. El primero de todos, vino dulce y aromático fluía a chorros por todo el navío y un aroma celestial se esparcía, que dejó perplejos a todos los marinos cuando lo contemplaron. Y de repente, una parra, de la que pendían muchos racimos, se descolgó por ambos lados desde lo alto de la vela, y una hiedra oscura se enredó por el mástil, floreciendo, y de la que crecían ricas bayas; y todos los escálamos quedaron cubiertos por guirnaldas.

Dionysus on a ship & the Tyrrhenian pirates transformed into dolphins | Greek vase, Athenian black figure kylix

La parra, de la que penden los racimos, se enreda en el mástil

Cerámica negra ática. Kilix, 540 a.C.

Cuando los piratas vieron todo esto, ordenaron, al fin, al timonel poner rumbo a tierra. Pero el dios se transformó en un temible león allí en la proa, y rugía estruendosamente; también mostró de lo que era capaz en el centro del navío y creó un oso que se alzaba amenazante, mientras que el león seguía en la proa, luciendo ceño y fiereza. Así que los marinos se precipitaron hacia la popa y se agolparon perplejos en torno al honrado timonel, hasta que de repente el león se abalanzó sobre el capitán y le retuvo; y cuando los marineros lo vieron, todos a una saltaron por la borda al mar radiante, para escapar de un destino terrible, y fueron transformados en delfines.

Metamorphosis of the Tyrrhenian pirates into dolphins | Etruscan vase, black figure hydria

Los piratas se transforman en delfines. Cerámica negra etrusca, 510 – 500 a.C.

Pero del timonel se compadeció Dionisos, rescatándole y colmándole de felicidad, diciéndole: “Ten valor, has encontrado el favor de mi corazón. Soy Dionisos, nacido de la unión de Semele, hija de Kadmos, con Zeus”.

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Dionisos en el navío, escoltado por los delfines

Galería de imágenes:

Referencias bibliográficas:

  • GOMEZ LOPEZ, Consuelo; ALEGRE CARVAJAL, Esther, “Edificios de la Arquitectura Antigua”, Editorial Ramón Areces, Madrid 2007
  • GRAVES, Robert, “Los Mitos Griegos”, Colección Grandes Obras de la Cultura, RBA Ediciones, Madrid 2009
  • BENGSTON, Hermann, “Historia de Grecia”, Colección Grandes Obras de la Cultura, RBA Ediciones, Madrid 2009
  • HOMERO, “Séptimo Himno a Dionisos”, versión en Inglés, traducida por Andrés R2, y que se aloja en el siguiente enlace: http://www.theoi.com/Olympios/DionysosWrath.html

 

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