150 Años del Descubrimiento de la Cueva de Altamira

Sautuola
                                                       Bisonte de Altamira

Con motivo del descubrimiento de la Cueva de Altamira hace ya siglo y medio, en la localidad cántabra de Santilla del Mar, la plataforma Google Arts & Culture, en colaboración con el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, se ha descolgado con la publicación de una exposición digital y de un doodle para conmemorar tan importante aniversario.

Si bien sus descubridores, D. Marcelino Sanz de Sautuola y su hija María, ya la conocían desde 1868, no sería hasta 1875 cuando la niña accedió, por vez primera, a la sala que exhibe las magníficas representaciones que todos conocemos, en las que la pequeña creyó ver bueyes, y así se lo hizo saber a su padre.

Sin embargo, el hallazgo de la Capilla Sixtina del Arte Prehistórico, como ha sido denominada desde entonces, se tornó en un calvario para D. Marcelino, quien tuvo que soportar las críticas y el desprecio de una comunidad científica – francesa, especialmente – que, como en otras tantas ocasiones, en absoluto se hallaba preparada para aceptar una revelación tal. El valor de sus pinturas y el trabajo de D. Marcelino no serían reconocidos hasta muchos años después.

Sautuola
                                 Padre e hija en unas fotografías de la época

Puesto que sólo un reducido número de visitantes al año puede visitar la cavidad original, a fin de evitar su rápido deterioro y garantizar su conservación, para facilitar el acceso masivo del público interesado en conocer esta joya de nuestro patrimonio cultural se construyó la llamada Neocueva, una réplica exacta de la primera. Inagurada en 2001, su contemplación resulta igualmente toda una experiencia, como tuvimos ocasión de comprobar en un viaje por tierras cántabras. Visita que recomendamos encarecidamente a todos aquellos que aún no la conozcan.

 

Imágenes:

Arte Rupestre en los Confines del Mundo: Petroglifos en Siberia y en Rusia Oriental

                                             Petroglifos de la Cultura Okunev

Petroglifo, del Griego πέτρα pétra, ‘roca’ y -γλυφος -glyphos, ‘grabado, tallado’, derivando éste de γλύφειν glýphein, ‘grabar, tallar, cincelar’.
Figura hecha por incisión en roca, especialmente la realizada por pueblos prehistóricos

Siberia, una vasta región que se extiende desde los Montes Urales hasta el Estrecho de Bering, tomó su nombre de la ciudad tártara de Sibir, enclave que los cosacos destruirían en el siglo XVI. La expansión cosaca ampliaría sus límites geográficos, los de un territorio que se constituye en todo un continente y que presenta la mayor llanura de la Tierra, surcada por numerosos cursos fluviales que originan enormes inundaciones en la época de deshielo, pese a mantener sus lechos congelados.
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