Glagólico

Glagólico, glagolítico. Del Búlgaro antiguo glagolati, ‘hablar’. Se denomina así a la escritura eslava más antigua, en la que se redactó la mayor parte de su literatura eclesiástica. Su origen no está del todo claro, pero los especialistas estiman que surgió a partir de las minúsculas griegas.

Glagólico
                                                         Caracteres Cirílicos

Creado en el siglo IX de nuestra era por los Santos Cirilo y Metodio, venerados por la Iglesia Ortodoxa, que les reconoció su labor de difusión de la cultura búlgara, el Glagólico habría servido de base a la escritura Cirílica, y sustituido por ésta, finalmente, excepto en ciertas liturgias eclesiásticas.

Glagólico
                                                                  Cirilo y Metodio

Gran exponente de la literatura paleoeslava, escrito en caracteres glagolíticos en el siglo XI, es “Glagolita Clozianus”, de la que se conserva un fragmento de 14 folios de las 552 originales, 12 en el Museo de Trento, 2 en el Museo Fernandino de Innsbruck. Una edición crítica de la obra se acometió en Viena en 1836.

“Glagolita Clozianus” toma su nombre del Conde Paris Cloz, su último propietario, que a mediados del siglo XIX donó a la ciudad italiana la parte del fragmento que allí atesoran.

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                        “Glagolita Clozianus”, folio númeo 5

Bibliografía e imágenes:

Ocassum: Constantinopolis, 1453 Anno Domini. La Caída de Constantinopla

    • Creo que conoce muy bien esta imagen
    • Si.– Apreté con fuerza mi vela- ¿Imprimió usted el libro? ¿Cuántos existen?
    • Mis monjes imprimieron algunos, y yo he continuado su obra– me dijo en voz baja, mientras contemplaba la xilografía-. Casi he cumplido mi ambición de imprimir mil cuatrocientos cincuenta y tres ejemplares, pero poco a poco, para tener tiempo de distribuirlos en el curso de mis desplazamientos ¿Le dice algo ese número?
    • Si– contesté al cabo de un momento-. Es el año de la caída de Constantinopla
    • Imaginaba que se daría cuenta– me dijo con una amarga sonrisa-. Es la peor fecha de la Historia
    • A mí me parece que hay muchas más que se disputan ese honor– dije, pero él estaba negando con la gran cabeza que se alzaba sobre sus grandes hombros
    • No– dijo. Levantó la vela, y a su luz vi que sus ojos brillaban, rojos en las profundidades de sus cuencas como los de un lobo, llenos de odio   

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