Arqueología e Historia de Numancia

Numancia, Arqueología e Historia
                                                  Plano topográfico de Numancia

En este 2018, Año Europeo del Patrimonio Cultural, y habiendo celebrado en 2017 el 2150 Aniversario del Asedio y Caída de Numancia, se acaba de publicar un libro interactivo editado por Jose María Luzón y Mª del Carmen Alonso, con textos a cargo de Alfredo Jimeno Martínez, un trabajo de investigación histórica y arqueológica excelente en cuya confección se ha empleado las técnicas más modernas de prospección de yacimientos.

Numancia, Arqueología e Historia
Representaciones de caballos en cerámicas numantinas, según Wattenberg, 1963

La obra se compone de ocho capítulos, que ponen a la ciudad en su contexto histórico, más un prólogo, un epílogo, y un apéndice. Este último nos ofrece toda información digital con la que se ha trabajado: Georradar, Fotografía 3D, Bases de Datos, así como Bibliografía y Hemeroteca. Con la posibilidad de ser leído directamente tanto en Inglés como en Alemán. Un proyecto, en nuestra opinión, ambicioso y de resultados más que meritorios, que podéis disfrutar en este enlace:

Numancia, Arqueología e Historia

 

Imágenes:

Agradecimientos:

A nuestro amigo y seguidor Javier Martínez, por habérnoslo hecho llegar

Palimpsesto

Palimpsesto. Del Latín palimpsestus, y éste, a su vez, del Griego παλίμψηστος palímpsēstos. De pálin, nuevamente, y de psáos, borrar.

Palimpsesto
                     Codex Nitriensis, copiado en el siglo IX por el monje Simeón

En Paleografía se conoce por palimpsesto a todo antiguo manuscrito que evidencia las huellas de una escritura anterior que han sido borradas de modo artificial. Esta práctica no se aplicaba al pergamino, exclusivamente, también las tablillas eran reutilizadas de igual manera, y demuestra cuán escasos y apreciados eran estos soportes de escritura.

Como ejemplos, encontramos el Palimpsesto de Arquímedes, un compendio de obras del gran físico y matemático, y de otros autores, que fue sobreescrito para plasmar sobre él los salmos y oraciones de un convento.

Palimpsesto                   Palimpsesto de Arquímedes, antes y después de su restauración

De época visigoda, el Código de Eurico, la primera compilación de leyes propias a imitación de las romanas y que permitió dar el salto de la costumbre a la ley escrita, tal y como Isidoro de Sevilla narra en sus crónicas, ha podido ser reconstruido gracias a los extractos de los nueve folios que componen el Palimpsesto de París, descubierto en la abadía benedictina de Saint Germain des Prés y conservado en la Biblioteca Nacional de París, y al trabajo de Álvaro d’Ors y Pérez-Peix, jurista y uno de los mejores romanistas que ha dado el siglo XX.

Sobre el Palimpsesto del Codex Nitriensis, fotografía de cabecera, observamos que el texto visible en horizontal, ‘scriptio superior’, es una copia en Siríaco de un tratado de Severo de Antioquía, mientras que en el texto vertical, más borroso, apreciamos la ‘scriptio inferior’, que en este volumen corresponde a copias del de la Ilíada, de los Elementos de Euclides y del Evangelio de Lucas, datadas en el siglo V d.C.

 

Bibliografía e Imágenes:

  • Diccionario Enciclopédico Espasa, vol. 22, Editorial Espasa Calpe, S.A., Madrid 1992

 

Hispanidad

Hispanidad. Concepto y su evolución histórica.

Por Hispanidad entendemos el carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura españolas, que constituyen una comunidad constituida por España, los Estados americanos de habla española y Filipinas.

Las primeras referencias a la palabra Hispanidad aparecen en la obra “Tratado de Ortografía y Acentos en las Tres Lenguas Principales” (Toledo, 1531), del bachiller Alejo Venegas, escritor y humanista español del Renacimiento.

A principios del siglo XX, el pensador Miguel de Unamuno recurrió a ella para referirse a los diversos pueblos que compartían la lengua española, concibiéndola como una hermandad de naciones, alejándose de la idea de madre patria. En los años 20, el escritor Jose María Salaverría y el sacerdote Zacarías Vizcarra, ambos residentes en Buenos Aires, difundirían el término. Se atribuye a éste último la propuesta de cambiar la denominación Fiesta de la Raza por Fiesta de la Hispanidad.

Otros autores consideran como fuentes del término la obra del integralista portugués António Maria de Sousa Sardinha, para quienes el concepto surge asociado a los círculos conservadores y nacionalistas afectos al General Primo de Rivera, a fin de exaltar los valores tradicionalistas españoles y de remarcar la idea de destino histórico de la nación española, que es considerada eje espiritual del mundo hispánico y tutelar de su legado.

Esta primera concepción del concepto de Hispanidad se desarrollará con la obra “Defensa de la Hispanidad” (1934), de Ramiro de Maeztu, y con los escritos de García Morente, Giménez Caballero y el Padre Torró, entre otros, posteriormente. Fue acogida favorablemente por los sectores conservadores hispanoamericanos representados por de la Riva Agüero, Junco o Vasconcelos. Incorporada al ideario falangista y, tras la Guerra Civil, recogida por el régimen franquista, que la dotará de carácter político y programático con la fundación del Consejo de la Hispanidad en 1940, sustituido en  1946 por el Instituto de Cultura Hispánica.

Una segunda concepción, tan actual como vigente, tanto en España como en Hispanoamérica, refuerza y desarrolla la idea de comunidad lingüística y cultural, afirmando la voluntad de solidaridad entre todas las naciones hispanas. Aparece, al tiempo que la primera, en las obras de autores hispanoamericanos como Rubén Darío o Santos Chocano, siendo defendida por intelectuales españoles vinculados al Centro de Estudios Históricos, que en su día dirigiera Menéndez Pidal.

Sire de ojos azules, gracias: por los laureles
de cien bravos vestidos de honor; por los claveles
de la tierra andaluza y la Alhambra del moro;
por la sangre solar de una raza de oro;
por la armadura antigua y el yelmo de la gesta;
por las lanzas que fueron una vasta floresta
de gloria y que pasaron Pirineos y Andes;
por Lepanto y Otumba; por el Perú, por Flandes;
por Isabel que cree, por Cristóbal que sueña
y Velázquez que pinta y Cortés que domeña;
por el país sagrado en que Heracles afianza
sus macizas columnas de fuerza y esperanza,
mientras Pan trae el ritmo con la egregia siringa
que no hay trueno que apague ni tempestad que extinga;
por el león simbólico y la Cruz, gracias, Sire.

Rubén Darío, “Al Rey Óscar” (1899)

 

Bibliografía e imagen:

Hesperia

Hesperia. Del Latín Hesperĭus, y éste, del Griego ῾Εσπέριος, Hespérios.

Hesperia es uno de los nombres por los que se conoció a la Península Ibérica, más bien, a una parte de ella, antes que por el latinizado Hispania, al encontrarse aquélla al Oeste del mundo que los griegos conocían, en el Extremo Occidente.

Hesperia
                      Venus orbitando

Hesperia hace referencia al planeta Venus, que ellos llamaban Héspero o Véspero, que podía ser observado en dirección Oeste y durante la puesta de Sol si las condiciones meteorológicas eran propicias. Como Hesperia, bautizaron, también, a la Península Itálica.

Hesperia
                Desplazamiento de Venus sobre la vertical de la Península Ibérica

Iberia, Hesperia, Hispania, términos todos que son prueba de la gran importancia, geoestratégica, sociocultural y comercial de la Península Ibérica en el Mundo Antiguo.

 

Referencias bibliográficas e imágenes:

  • Diccionario Enciclopédico Espasa, vol. 16, Editorial Espasa – Calpe, Madrid 1992
  • BRAVO, Gonzalo, “Nueva Historia de la España Antigua”, Alianza Editorial, Madrid 2011
  • 2.bp.blogspot.com
  • es.wikipedia.org

 

Íbero

Íbero. Del Latín Ibērus, y éste del Griego Ιβηρ, Ιβηρος, Íbēr, Íbēros.

Íbero significa natural de Iberia, individuo perteneciente a alguno de los pueblos que se habían establecido en la Península Ibérica con anterioridad a la llegada de los primeros colonizadores griegos y fenicios. Pueblos que la ocuparon casi en su totalidad, desde la Bahía de Cádiz hasta el Mediodía de la Francia que hoy conocemos, con gran presencia en el Levante peninsular. La sociedad íbera se conformará durante un largo proceso que se inicia en el siglo VIII a.C. y que culminará en torno al año 500 a.C.

Ibero
                       Recreación de la policromía de la Dama de Elche

Dada la imprecisión de la de Heródoto sobre la visita de Kolaiss de Samos a la Península Ibérica, la primera cita fiable es la de Avieno, quien empleará el término iberi para referirse a las tribus indígenas que dominaban la zona del Ebro (para los griegos, Iber, para los romanos, Hiberus), que otros autores como Pomponio Mela, Erastótenes o Estrabón citarán en sus escritos, también.

Los íberos o libioibéricos, como algunos especialistas los denominan, llegaron a ocupar zonas del Norte de África, y se constituyeron en el grupo racial más importante de la Península, lusitanos incluidos, presentando características propias en cada una de las zonas que dominaban. Las dos etnias originales, íberos y celtas, no dieron lugar al pueblo celtíbero, como reza la tradición. Era éste un pueblo autónomo, con su propia identidad, cuyos límites territorriales rebasaban ampliamente los del Ebro, tal y como los romanos constataron a su llegada a la Península a finales del siglo III a.C. y refieren los autores clásicos. Su influencia creciente, unida a la de los colonizadores grecofenicios, sentará las bases de la futura cultura hispánica.

Como lengua prerromana, el Íbero era el idioma que se hablaba en la Península hasta el siglo I d.C. Su adscripción resulta todavía desconocida. Por íbero entendemos, también, todo aquello relativo o perteneciente a la cultura del mismo nombre.

Para saber más de los íberos la bibliografía es muy abundante. Pero si nos permitís la recomendación, os proponemos la obra que en este enlace podéis descargar gratuitamente, titulada “Íberos: Sociedades y Territorios del Occidente Mediterráneo”, de Susana González Reyero, publicado por la prestigiosa editorial del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC.

 

Referencias bibliográficas:

  • Diccionario Enciclopédico Espasa, vol. 17, Editorial Espasa – Calpe, Madrid 1992

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Cartel Oficial del Día del Libro 2017

Como cada año, este 23 de Abril volveremos a celebrar el Día del Libro. El cartel oficial ya está disponible, y hemos querido compartirlo con todos vosotros. En esta ocasión, su diseño ha correspondido al ilustrador oscense Javier Sáez Castán, autor, además, de numerosos libros infantiles.

Titulado en Bellas Artes, en la especialidad de Dibujo, por la Universidad Politécnica de Valencia, Javier se inició en el mundo de la Publicidad, y ha acometido trabajos de ilustración tanto para la institución pública como para la empresa privada, tareas que compagina con su labor docente. El año pasado se hizo con el Premio Nacional de Ilustración 2016. Para este cartel, Javier se ha inspirado en la obra de Eduardo Mendoza Sin Noticias de Gurb, que fue galardonada con el Premio Cervantes 2016.

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Panateneas

Panateneas. Del Griego antiguo Παναθήναια/ Panatếnaia.

Panateneas
                     La procesión. Ofrenda del peplum a la diosa Atenea

Con este nombre se designaba a un conjunto de celebraciones en honor de la diosa griega Atenea, Minerva para los romanos, que incluía sacrificios, fiestas nocturnas y competiciones deportivas. El acto más importante era el de la procesión, que se llevaba a cabo cada 28 de Hecatombeón, correspondiente a nuestro mes de Julio, para ofrecer a la diosa un peplo, una túnica, y sacrificar numerosos bueyes y otros bóvidos en su honor.

Las pequeñas Panateneas tenían carácter anual. Las grandes, por contra, se desarrollaban cada cuatro. Denominadas en un principio Ateneas, su nombre cambió a Panateneas desde el momento en que, por orden de Teseo, todas las comarcas del Ática empezaron a reunirse en Atenas para celebrarlas.

Bibliografía:

  • Diccionario Enciclopédico Espasa, vol. 22, Editorial Espasa Calpe, S.A., Madrid 1992
  • Teseo
  • Panateneas

Para saber más:

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Oligantropía

Oligantropía. Del Griego antiguo ὀλίγος,  ‘poco’ y ἄνθρωπος, ‘hombre’.

                Polibio (200 – 118 a.C.)

Oligantropía es el vocablo que el historiador Polibio emplearía para referirse a la crisis demográfica que afectaba a los varones en la Hélade.

Los hombres eran cada vez más escasos en número, como consecuencia de las guerras incesantes y de la corrupción de las costumbres sociales, que habían desembocado en abortos e infanticidios, al tiempo que a los esclavos se les imponía una limitación en el número de hijos que podían engendrar. Con el término ‘oligantropía’ nos referimos, pues, a la disminución en el número de nacimientos y a la restricción de la natalidad.

Polibio es autor, entre otras, de “Historiae“, una ambiciosa obra que abarcó cuarenta volúmenes, de los que sólo cinco de ellos han llegado hasta nuestros días.

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Bibliografía:

Libro de la Semana de la Última Semana del Año

2016, en el que hemos conmemorado el IV Centenario de la muerte del Maestro Cervantes, está casi a punto de finalizar, y es por ello que queremos que nuestra lectura recomendada para ésta, su última semana, no sea otra que “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha“, en una edición especial a cargo de Alberto Beclua y Andrés Pozo, que contiene unas cincuenta ilustraciones de otras tantas que ya habían sido publicadas en épocas anteriores y en países diferentes, si bien es sabido que el alcance de esta obra es auténticamente universal y que a muchos otros se circunscribe.

                                Don Quijote y Sancho Panza, litografía de Gustave Doré

Y ya que hablamos de ediciones de El Quijote, os recomendamos visitar, también, una estupenda recopilación llevada a cabo por la Biblioteca Nacional de España, que recoge tanto las de carácter nacional como internacional, y a la que podéis acceder pinchando aquí

Es con nuestros mejores deseos que a todos os decimos ¡Feliz Año 2017!

LPDLA

Cuadrivio

Cuadrivio. Del Latín tardío quadrivium, de quattuor, ‘cuatro’, y via, ‘camino’. Compendio de las cuatro Artes Matemáticas, que son Aritmética, Música, Geometría y Astrología o Astronomía.

Trivium
                                Quadrivium

En la Edad Media, estas disciplinas eran impartidas junto con el Trivio. Al igual que éste, el término cuadrivio posee, también, una segunda acepción, la del lugar donde cuatro caminos concurren.

Bibliografía e imágenes: