Arqueología e Historia de Numancia

Numancia, Arqueología e Historia
                                                  Plano topográfico de Numancia

En este 2018, Año Europeo del Patrimonio Cultural, y habiendo celebrado en 2017 el 2150 Aniversario del Asedio y Caída de Numancia, se acaba de publicar un libro interactivo editado por Jose María Luzón y Mª del Carmen Alonso, con textos a cargo de Alfredo Jimeno Martínez, un trabajo de investigación histórica y arqueológica excelente en cuya confección se ha empleado las técnicas más modernas de prospección de yacimientos.

Numancia, Arqueología e Historia
Representaciones de caballos en cerámicas numantinas, según Wattenberg, 1963

La obra se compone de ocho capítulos, que ponen a la ciudad en su contexto histórico, más un prólogo, un epílogo, y un apéndice. Este último nos ofrece toda información digital con la que se ha trabajado: Georradar, Fotografía 3D, Bases de Datos, así como Bibliografía y Hemeroteca. Con la posibilidad de ser leído directamente tanto en Inglés como en Alemán. Un proyecto, en nuestra opinión, ambicioso y de resultados más que meritorios, que podéis disfrutar en este enlace:

Numancia, Arqueología e Historia

 

Imágenes:

Agradecimientos:

A nuestro amigo y seguidor Javier Martínez, por habérnoslo hecho llegar

Diccionarios, Acervo Popular y Mundo Digital

Vivimos en un mundo que se va digitalizando a la misma velocidad con la que está perdiendo su alma. Vemos como los medios de papel, por ejemplo, parecen estar condenados a desaparecer definitivamente, sin importar su temática o su adscripción cultural, incluso política. Y es que andamos inmersos en la era de la inmediatez, en la que todo es tan rápido como efímero. En ese sentido, desde el blog pensamos que tampoco corren buenos tiempos para los diccionarios en soporte físico. Siempre resultará más cómodo acceder a un buscador desde cualquier dispositivo conectado a la red y, en cuestión de segundos, conseguir esa información que necesitamos. Todo lo digital es muy rápido, si, pero, en nuestra opinión, culpable de que acabemos perdiéndonos la esencia, lo mejor de todo ello.

Consultar un diccionario de papel puede abrir ventanas al conocimiento más amplias que aquéllas que Internet nos ofrece, además de resultar una experiencia mucho más gratificante, bien sea para buscar ese término concreto cuyo significado desconocemos o, incluso, por el placer de abrir una página cualquiera al azar y dejarse sorprender por el contenido de lo expuesto en ella. El artículo que os traemos hoy viene a colación de este último supuesto.

Hace unos días, mientras buscábamos diferentes acepciones en el Espasa, nuestro diccionario de cabecera, nos topamos con la palabra “año”, una de las pocas palabras que ni siquiera los más pequeños necesitan consultar. A menos que queramos dar una definición tan literal como la expresada en un diccionario, todo el mundo sabe qué es un año y, con seguridad, es uno de los términos menos consultados. Pero el Espasa, lejos de quedarse ahí, nos ofrece tres páginas de contenido en las que nos topamos con un buen número de expresiones relacionadas con esta palabra. Muchas de ellas tienen su origen en el acervo popular y buena parte de las mismas ha caído ya en desuso, tras ser relegadas al ostracismo implacable del olvido, si bien siguen formando parte de nuestra lengua y de nuestra cultura. Por no decir cuán curiosas resultan algunas. Que aparezcan en la red o no, es otro cantar, y en el caso de que no las encontremos, siempre nos quedará los libros, los diccionarios en papel. Con las más llamativas hemos elaborado el contenido de este artículo, que esperamos disfrutéis tanto como nosotros.

Un año es mucho más que un periodo de doce meses o, lo que es lo mismo, 365 días, uno más, si es bisiesto, que empieza el 1 de Enero y termina el 31 de Diciembre. En la época en que cada Día de Nochevieja se celebraba bailes que emparejaban a damas con galanes, se denominaba año a la persona con quien a cada asistente le tocaba bailar.

En la antigua tradición, se hablaba del año climatérico, para referirse al séptimo o al noveno año de vida de una persona y a sus múltiplos, en los que, según la creencia, se operaba un cambio notable en ella, físico, sobre todo. Esa misma expresión se empleaba, además, para denominar a un año funesto o calamitoso, aunque desconocemos si su uso surge en momentos más recientes o si pertenece a la misma época.

Los años no han de empezar necesariamente el día 1 de Enero, así, se denomina año emergente a aquél que empieza a correr desde un día cualquiera de un mes cualquiera hasta ese mismo día del año siguiente, como era el caso de edictos y pragmáticas.

A los años contados desde la era cristiana se les denomina años de gracia. Nuestro acrónimo d.C., después de Cristo, se corresponde con el sajón a.D., anno Domini, o año del Señor. Celebrado en Roma, primeramente, y en todas las iglesias a las que se le concedió por bula, con posterioridad, el año santo es el del jubileo universal. El primero del que se tiene noticia fue en 1300, que habría convocado en la Ciudad Eterna a unos dos millones de peregrinos, cifra que representa un poder de convocatoria extraordinario para los medios de la época. De celebrarse cada cien años, se pasó a hacerlo cada cincuenta y, finalmente, cada veinticinco. Otros años santos, que podríamos denominar menores, festejan aniversarios históricos relevantes o las bodas de oro del papa correspondiente al frente de la institución.

La práctica jurídica que se ejerce en Cuba considera como año muerto a aquél en que se deja de satisfacer las rentas estipuladas en los contratos de arrendamiento, siempre que las dos partes así convengan.

El año propiamente dicho tiene una duración de 365 días, 6 horas, 9 minutos y 9,5 segundos, que equivale a 365, 26 días solares medios. Es lo que se denomina año sidéreo o sideral, tiempo que transcurre entre dos pasos  consecutivos de la Tierra por el mismo punto de su órbita, en la conjunción de aquélla con una estrella de referencia, como si observáramos ambas desde el Sol.

Hasta época muy reciente, ciertos oficios se tornaban fundamentales, tal y como denota la expresión a buen año y malo, molinero u hortelano, resaltando así cuán importantes eran ambos tanto en época de abundancia como de carestía. Respecto a esta última, encontramos un conjunto de expresiones como al año tuerto, el huerto; al tuerto tuerto, la cabra y el huerto; al tuerto retuerto, la cabra, el huerto y el puerco, que recuerdan que cuando vienen mal dadas, la estabulación del ganado y el cuidado de los huertos son toda una garantía de supervivencia.

Año y climatología van siempre de la mano, así, el dicho año de brevas, nunca lo veas, nos explica que el año con buenas cosechas de brevas resulta en la escasez de granos y frutos. Año de gamones, año de montones, se refiere a aquél en el que la abundancia de gamones, una planta utilizada tanto para curar afecciones cutáneas como para alimentar al ganado porcino, se traducirá en buenas cosechas de cereales. Al conocido año de nieves, año de bienes, se suman año de heladas, año de parvas, que nos enseña cuán beneficiosas son las heladas para las cosechas, y año de neblinas, año de hacinas, que destaca la influencia beneficiosa de las neblinas en las mieses. Y es que, cuando no había información meteorológica, el conocimiento del medio natural, el método prueba y error y la observación continuada eran fundamentales.

Año de ovejas, año de abejas nos indica que el año que es bueno para una de esas cabañas lo es, también, para la otra. Año y vez se empleaba para referirse a las tierras que eran sembradas un año sí y un año no, y a los árboles que daban fruto cada dos años. Un exceso de lluvia empobrece la tierra, al arrastrar el sustrato que la hace fértil para el cultivo, de ahí la expresión el mal año entra nadando. En año seco tras el mojado, guarda la lana y vende el hilado se refiere a que no es aconsejable vender la lana cuando pesa menos, cuando el vellón se ha mojado por la lluvia antes de haber sido trasquilado, así como guardar el hilado en tiempo seco, pues se quebrará fácilmente.

Otras tienen dobles acepciones, como cual el año, tal el jarro, que propone que la copa o la jarra con que se dé a beber vino sea grande o pequeña, según la cosecha de vino haya sido abundante o escasa. Y repara en la necesidad de no vivir por encima de las posibilidades de uno, que los gastos no excedan a los ingresos. En año caro, harnero espeso y cedazo claro va en esa dirección, igualmente, la de economizar todo lo que sea posible en tiempos difíciles.

Poda tardío y siembra temprano; si errares un año, acertarás cuatro, pues la poda de viñas y árboles ha de ser tardía para que no mueran bajo las heladas. La siembra, por contra, ha de ser temprana, para que el grano germine con las primeras lluvias del otoño. Del latín agnus, cordero, deriva año, que es como en tierras gallegas y leonesas se denomina, también, a un recental, que es un corderillo de corta edad.

A la expresión el año de la nanita, que confesamos no haber oído jamás, se recurría para hablar de tiempos tan inciertos como antiguos.

De los estudiantes que superaban sus exámenes de final de curso se decía que habían ganado año. En caso contrario, se decía que esos alumnos habían perdido año. A la contingencia y a la variedad de los acontecimientos se refiere la expresión lo que no acaece en un año, acaece en un rato. Cuando se deseaba que alguien sufriera daño o mal se emplea la expresión mal año para… Muy popular era la expresión mal año o buen año, cuatro caben en un banco o en un escaño, con la que se aludía a los oficios de justicia que disfrutaban de un banco señalado en las iglesias de las localidades donde se celebraban, en el que tomaban asiento el alcalde, dos regidores y un procurador síndico.

Más vale año tardío que vacío nos recuerda que es peor no llegar a conseguir lo que nos proponemos que esperar el tiempo necesario para que ocurra, por largo que se nos haga. Sobre la conveniencia de ser cabal y de no emitir juicios anticipados hasta ver las situaciones en su conjunto encontramos no digáis mal del año hasta que sea pasado. El tiempo y las vivencias personales redundan en la experiencia del individuo, pero, no son sólo los más ancianos y bregados quienes se valen de tretas y astucias, tal y como sugiere el dicho no en los años están todos los engaños. A propósito de los más metidos en años, es muy popular el dicho no me lleves, año, que yo te iré alcanzando, con el que se expresa el deseo de todo ser humano de prolongar su existencia, al menos, un año más.

Una máxima tan olvidada como vilipendiada por ciertos personajes de la política, la judicatura y del mundo de la empresa, será que leen más bien poco, o que no se quedan con lo que no les interesa, es quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan, que advierte de los riesgos de querer enriquecerse en un breve espacio de tiempo de manera ilícita. Cuando se dice de alguien que sabe bastante para sus años, se quiere dejar constancia de lo bien que se maneja en los negocios, con una habilidad mayor de la que aparenta. Una expresión con una intencionalidad concreta cuyo uso acabó por extenderse a otros órdenes de la vida. Una en el año y ésa en tu daño se aplica a aquellas personas que, tras mucha indecisión, se deciden hacer algo que, finalmente, sale mal.

Para finalizar, cuando la correspondencia, ahora desbancada por correos electrónicos y mensajes instantáneos, era el medio de comunicación por excelencia, redactar con corrección implicaba, también, el empleo de ciertas normas de estilo, como Dios guarde a usted muchos años, viva usted mil años o muchos años, empleadas como saludo y como muestra de agradecimiento, que nosotros hacemos nuestras y deseamos a todos y cada uno de nuestros lectores.

 

Bibliografía e Imágenes:

Homo Naledi y el Arbol Genealógico de Nuestra Especie

Homo naledi
                          Profesor Lee Berger, con una réplica de cráneo naledi

Homo naledi se encuentra entre los hallazgos arqueológicos más recientes relacionados con la Prehistoria, entre aquéllos que, posiblemente, nos obliguen a reconfigurar nuestro árbol genealógico y a reescribir el itinere de nuestra propia evolución.

La Prehistoria se encuentra en constante revisión. El hallazgo de nuevos yacimientos, con la consiguiente aparición de otros tantos fósiles, y lo refinado de las últimas técnicas de análisis, cada vez más innovadoras, permiten acotar con más y más precisión unas cronologías que parecen retroceder en el tiempo sin encontrar su límite inferior. Sin embargo, a tenor de las opiniones de los protagonistas de esta historia, el caso naledi plantea una dicotomía cronológica que hace dudar a estos mismos especialistas.

Homo Naledi
                           Profesor John Hawks

Pero no es ése el gran desafío, pese a la importancia de la cronología, no lo es. Es el de intentar explicar aquellas manifestaciones que no se corresponden con tecnocomplejos, que no suelen dejar un rastro material, y que tienen mucho que ver con pensamientos elevados y con estados de conciencia fuera de lo habitual, caso de las prácticas rituales, básicamente funerarias. 

Como veremos, a continuación, en el artículo que os hemos traducido, Homo naledi aglutina todas esas facetas, aquéllas que nos distinguen del resto de la Creación, aquéllas que, en definitiva, nos hacen humanos, y que sin embargo, no podrían corresponderse con un cerebro tan diminuto, al menos, en teoría.

¿Será Homo naledi el eslabón perdido, o su clave misma? Con el tiempo lo descubriremos.

Homo naledi
                             Trabajos en la Cueva Rising Star
Primitive human ‘lived much more recently’
NO HACE TANTO QUE LOS HUMANOS PRIMITIVOS VIVIERON

 

De: Paul Rincon, Responsable de Ciencias de BBC News, 25 April 2017

Traducción: LPDLA

Un tipo de humano primitivo, del que una vez pensamos tendría una antigüedad de tres millones de años, vivió en realidad en época mucho mas reciente, tal y como sugiere un estudio.

Los restos de quince esqueletos parciales pertenecientes a la especie Homo naledi fueron descritos en 2015, tras ser hallados en un sistema de cuevas en Sudáfrica por un equipo dirigido por Lee Berger, procedente de la universidad de Wits, quien, en una entrevista, sostiene ahora que la antigüedad de los mismos se estima entre los doscientos mil y los trescientos mil años.

Aunque su anatomía comparte ciertas semejanzas con la de los humanos modernos, otras características de Homo naledi nos sugieren que aquellos humanos vivieron en épocas mucho más tempranas, hace unos dos millones de años, o incluso más.

“Son como una forma primitiva de nuestro propio género, el género Homo; al parecer, podrían compartir linaje con los primeros Homo erectus u Homo habilis, o con Homo rudolphensis, ha comentado John Hawks, de la Universidad de Wisconsin, colega del Profesor Berger.

Aunque algunos expertos consideraron que naledi pudo haber vivido en épocas relativamente recientes, el Profesor Berger declaró en 2015 a BBC News que los restos podrían alcanzar los tres millones de años. Nuevas pruebas de datación sitúan a la especie en una cronología en la que Homo naledi pudo haber coincidido con los primeros ejemplares de nuestra especie, Homo sapiens.

En el programa de radio de la BBC, Inside Science, el Profesor Hawks ha afirmado que “presentan la edad de los Neandertales en Europa, la de los Denisovanos en Asia, la de los primeros humanos en África. Son parte de esta diversidad mundial que ya estaba presente, al tiempo que nuestra especie surgía”.

“Ignoramos que más hay en África que podamos encontrar, ese es el gran mensaje, en mi opinión. Si este linaje, que al parecer se originó hace dos millones de años, estaba aún presente hace unos doscientos mil años, entonces es posible que no acabara ahí. No hemos encontrado al último naledi, hemos encontrado un naledi.

Los restos de naledi fueron excavados en 2013 en el interior de una cámara de difícil acceso en el centro de un entramado de cuevas conocido como Rising Star. Por entonces, el profersor Berger se mostró convencido de que habían sido depositados en la cámara de forma deliberada, quizás durante generaciones.

Esta idea, que sugería que Homo naledi exhibía un comportamiento ritual, no estuvo exenta de controversia, pues tales prácticas son consideradas por algunos autores características de los humanos modernos.

El profesor Hawks ha dado a conocer que el equipo viene explorando una segunda cámara desde entonces. “La (segunda) cámara presenta los restos de, al menos, otros tres individuos, incluyendo un esqueleto parcial con su cráneo”.

Los investigadores ya han intentado extraer ADN de los restos a fin de conseguir más información sobre la posición ocupada por naledi en el árbol genealógico humano, si bien no han tenido éxito, por el momento.

“Los restos se hallan en unas condiciones que nos permiten considerar tal posibilidad. La cavidad es relativamente cálida si la comparamos con aquéllas del norte de Europa y Asia, donde la preservación del ADN es excelente”, ha señalado el profesor Hawks.

Se prevé la publicación en los próximos meses de un estudio concluyente sobre las pruebas de datación.

Paul Rincon

Si habéis llegado hasta aquí, qué mejor, creemos, que os quedéis un rato más con nosotros, para ver el documental “Dawn of Humanity”, “El Amanecer de la Humanidad” (2015), donde se muestra cómo se llevó a cabo todo el trabajo previo de preparación de las excavaciones, y cuán laborioso resultó el proceso de recuperación de los restos, tarea llevada a cabo por un fenomenal equipo femenino.

Transcripción:

Transcripción en Inglés y Español

Imágenes:

Berger besa una réplica de un cráneo naledi, un ancestro humano recién hallado durante los descubrimientos que se desvelaron el 10 de Septiembre de 2015 en Maropeng, Sudáfrica. Una nueva especie, Homo naledi, con una antigüedad entre 2,5 y 2,8 millones de años, fue descubierta en la denominada “Cuna de la Humanidad”, a unos cincuenta kilómetros al Noroeste de Johannesburgo. De unos cinco pies de altura y unas cien libras de peso, aproximadamente, y con un cerebro no mayor que el tamaño de media naranja, Homo naledi es una combinación sorprendente de características propias, tanto de australopitecos como de humanos, que era absolutamente desconocida para la Ciencia, hasta ahora, como afirman los investigadores

El Nacimiento del Español

Nacimiento del Español
                                       Ñ, símbolo del Español

Muchos de vosotros os habréis preguntado alguna vez cuántos idiomas se habla en el mundo. Entre lenguas, propiamente dichas, y dialectos, se calcula que más de seis mil. Si reflexionamos por un momento sobre el volumen de lenguas diferentes que tal cifra representa, nos daremos cuenta de inmediato de la importancia y la grandeza del Español, un idioma que es el segundo más hablado y estudiado en todo el globo, el tercero, ya, en cuanto a su uso en la red. Más de cuatrocientos millones lo hablan sólo en Hispanoamérica, y la cifra total alcanza los quinientos millones.

Para los que nos dedicamos a escribir en blogs, o en cualquier medio de alcance internacional, gracias a Internet, básicamente, es toda una suerte poder expresarnos en un idioma que nos posibilita comunicarnos e interactuar con nuestros hermanos americanos, y con habitantes de otras latitudes, sin tener que recurrir al Inglés o a otra lengua foránea. Si en época romana el dominio del Latín era una especie de visado cultural, que permitía a los ciudadanos de entonces moverse libremente a lo largo y ancho del Imperio, lo mismo viene ocurriendo con el Español desde hace cinco siglos. Y es que en muchas partes del mundo se habla nuestra lengua.

Nacimiento del Español
                                                          Hablamos Español

Para este 23 de Abril, Día del Libro y, sobre todo, Día del Idioma Español, hemos querido dedicar un artículo al proceso de su nacimiento, cuyo contenido ha sido firmado por el escritor zamorano y catedrático emérito de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, D. Amando de Miguel Rodríguez, autor de más de cien obras, entre las que destacan “Se Habla Español“, “Sancho Panza Lee el Quijote” y “La Lengua Viva: Polémicas Apasionadas sobre el Idioma Español“.

En “Nuestra Lengua”, así se titula el artículo publicado el pasado día 13 de este mismo mes en un medio de información digital, y que reproducimos íntegramente a continuación, de Miguel repasa de forma amena y escueta las transformaciones sufridas por el Latín en tierra vasca hasta llegar a convertirse hoy en día en el idioma común de tantos millones de personas en todo el orbe, el Español. Al tiempo que plantea reivindicaciones argumentadas. Esperando que sea de vuestro agrado, os dejamos ya con su lectura.

NUESTRA LENGUA

Amando de Miguel Rodríguez

13 de Abril de 2017

La capacidad de hablar no es natural; no digamos la de escribir. Son habilidades que la especie humana adquirió penosamente tras muchos milenios de evolución. Si hubieran sido capacidades congénitas, en el mundo no habría ahora más de 6.000 lenguas, sino unas pocas. Fracasó varias veces la utopía de una lengua única.

Las capacidades de hablar y escribir derivan en una lengua cuando se acompañan de una verdadera gramática, esto es, de un sistema sintáctico, aunque no se halle formalizado. La lengua para sus hablantes es propiamente el idioma, es decir, literalmente “nuestra lengua”. No aprendemos y utilizamos el idioma solo para comunicarnos, sino para distinguirnos de los que no lo entienden, los bárbaros, etimológicamente los que parece que balbucean al hablar.

La lenguas se convierten en dominantes cuando compiten ventajosamente con otras y se expanden. “La lengua fue siempre compañera del Imperio”, escribió Nebrija en 1492. No se refería al incipiente Imperio Español sino al Romano. El latín acabó con cientos o miles de lenguas indígenas dentro de los límites del Imperio. De las primitivas lenguas ibéricas solo subsistió el vascuence (que ahora llaman euskera); nadie sabe por qué.

El latín se desmembró conforme se fue disolviendo el Imperio. De ese bajo latín se derivaron lentamente las lenguas romances, desde el rumano al portugués. En Hispania el último romance en aparecer fue el castellano, que logró arrinconar al leonés y al aragonés. La explicación está en que los castellanos surgieron como una cuña muy aguerrida que se hizo con la tarea primordial de dar fin a la Reconquista. Ese ímpetu supuso alejarse del latín más que los otros romances y adquirir muchas palabras arábigas. El castellano se convirtió en español al extenderse por una veintena de países. Solo el inglés ha conseguido una difusión más amplia gracias un doble imperio, el británico y el estadounidense. Para nosotros lo decisivo es esto: la lengua española es hoy la única en la que se pueden entender (y no entender) todos los habitantes de España y de Hispanoamérica. Se incluyen los hispanos o latinos de los Estados Unidos. El conjunto representa unos 500 millones de personas.

La cuña castellana surgió en el cuadrilátero que forman las actuales provincias de Vizcaya, Álava, La Rioja y Burgos. Es sabido que en esa zona se hablaba vascuence. Por eso se ha dicho que el primitivo castellano es realmente el latín hablado por los vascos. En efecto, tanto el vascuence como el castellano se distinguen por una fonética clara, con solo cinco vocales, y algunos sonidos fuertes (la jota, la erre doble, la che).

Una explicación para el mayor ímpetu guerrero de los castellanos y su primacía en la Reconquista es que sus instituciones se alejaron del feudalismo. Se consiguió así una relativa igualdad entre la población hidalga. Sus reyes no se coronaron nunca, sino que juraban los fueros o leyes fundamentales. Todavía sigue vigente esa tradición en la Monarquía española.

Lo que hoy nos concierne es la paradoja de que dentro de España algunos nacionalistas de otras lenguas intenten que el castellano pierda vigencia en sus respectivas regiones, cuando la gana por ahí fuera. No es solo que aumente el número de castellanohablantes en el mundo; lo fundamental es que se expande el núcleo de los que lo aprenden sin tenerlo como lengua materna. La simplicidad fonética (otra vez las cinco vocales) hace que los estudiantes progresen de forma satisfactoria, por lo menos para un nivel elemental. Al revés, a los castellanoparlantes les cuesta mucho aprender otras lenguas con más vocales, que son casi todas las dominantes en el mundo.

Ya se ha dicho muchas veces, pero habrá que insistir. Las lenguas no son propias de comunidades políticas, de territorios, sino de sus hablantes. Si se reconociera ese principio elemental nos evitaríamos muchas luchas lingüísticas, que suelen ser muy enconadas. De ahí que no convenga declarar oficial una lengua en un territorio, como tampoco debe hacerse con una religión. Claro que lo que yo diga no va a misa.

  • Referencias bibliográficas:

libertaddigital.com

muyinteresante.es

Amando de Miguel

  • Imágenes:

lachachara.org

yjrivas.files.wordpress.com

elespanol.com

Panateneas

Panateneas. Del Griego antiguo Παναθήναια/ Panatếnaia.

Panateneas
                     La procesión. Ofrenda del peplum a la diosa Atenea

Con este nombre se designaba a un conjunto de celebraciones en honor de la diosa griega Atenea, Minerva para los romanos, que incluía sacrificios, fiestas nocturnas y competiciones deportivas. El acto más importante era el de la procesión, que se llevaba a cabo cada 28 de Hecatombeón, correspondiente a nuestro mes de Julio, para ofrecer a la diosa un peplo, una túnica, y sacrificar numerosos bueyes y otros bóvidos en su honor.

Las pequeñas Panateneas tenían carácter anual. Las grandes, por contra, se desarrollaban cada cuatro. Denominadas en un principio Ateneas, su nombre cambió a Panateneas desde el momento en que, por orden de Teseo, todas las comarcas del Ática empezaron a reunirse en Atenas para celebrarlas.

Bibliografía:

  • Diccionario Enciclopédico Espasa, vol. 22, Editorial Espasa Calpe, S.A., Madrid 1992
  • Teseo
  • Panateneas

Para saber más:

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Oligantropía

Oligantropía. Del Griego antiguo ὀλίγος,  ‘poco’ y ἄνθρωπος, ‘hombre’.

                Polibio (200 – 118 a.C.)

Oligantropía es el vocablo que el historiador Polibio emplearía para referirse a la crisis demográfica que afectaba a los varones en la Hélade.

Los hombres eran cada vez más escasos en número, como consecuencia de las guerras incesantes y de la corrupción de las costumbres sociales, que habían desembocado en abortos e infanticidios, al tiempo que a los esclavos se les imponía una limitación en el número de hijos que podían engendrar. Con el término ‘oligantropía’ nos referimos, pues, a la disminución en el número de nacimientos y a la restricción de la natalidad.

Polibio es autor, entre otras, de “Historiae“, una ambiciosa obra que abarcó cuarenta volúmenes, de los que sólo cinco de ellos han llegado hasta nuestros días.

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Bibliografía:

El Canto de Eurídice

orfeo
                                                      Orfeo tocando la lira

“…Y si tuviese la lengua y el canto de Orfeo para conmover con mis canciones a la hija de Deméter o a su esposo y poder sacarte del Hades, descendería allí, y ni el perro de Plutón, ni Caronte sobre el remo, conductor de almas, podrían retenerme antes de volver a llevar tu vida hacia la luz…”

Admeto sobre Orfeo, en “Alcestis”, de Eurípides, pp. 356 y ss

                           “Orfeo y Eurídice” de Peter Paul Rubens (1577 – 1640)

Mucho antes de la aparición de las fuentes escritas, la tradición oral ya se encargaba de transmitir de generación en generación todo un acervo de vivencias, conocimientos e intentos de explicación de la realidad circundante, del que los mitos, esas narraciones extraordinarias protagonizadas mayormente por dioses y héroes, eran parte fundamental. Del trasfondo de las historias que relataban se podía extraer gran número de enseñanzas.  Sigue leyendo El Canto de Eurídice

De Santos y Difuntos: La Noche de Ánimas en España

Halloween
                                                             All Hallows’ Eve

Una de las ventajas de interesarse por el conocimiento de la Historia es descubrir que muchas de las facetas de este mundo moderno en el que vivimos, contemporáneo, más bien, habría que decir, no tienen un origen reciente. Muy al contrario, los inicios de la mayor parte de ellas se remontan a muchos siglos atrás. El recuerdo de otras tantas se pierde en la noche de los tiempos.  Sigue leyendo De Santos y Difuntos: La Noche de Ánimas en España

Los Fastos Romanos de Otoño: October Equus, El Caballo de Octubre

October Equus
Dios Marte y caballo embridado. Cosa, Etruria, 273-250 a. C.

El salto de cazadores a recolectores que los humanos protagonizamos durante el Neolítico trajo consigo la estabulación del ganado y la domesticación de ciertas especies, que se emplearon no sólo como fuente de alimento, sino también como valiosos ayudantes en las tareas de carga, arrastre y transporte.

En ese sentido, un animal como el caballo ha acompañado al hombre durante toda su historia, y se ha mostrado como un elemento fundamental en la expansión de pueblos e imperios a lo largo del tiempo. Pero, tal y como descubriremos a continuación, el noble cuadrúpedo estaba igualmente sometido a prácticas de sacrificio ritual.  Sigue leyendo Los Fastos Romanos de Otoño: October Equus, El Caballo de Octubre

Dispersiones en el Pleistoceno Inferior: El Estrecho de Gibraltar

El contenido que hoy os traemos es muy especial para nosotros. En primer lugar, se trata del Trabajo de Fin de Grado de nuestra compañera de carrera, Olaya G. Por otra parte, su temática a todos nos resulta apasionante, y ha ocupado, y lo sigue haciendo, una parte importante de todo lo publicado en nuestros blogs. En contra de lo que parece ocurrir con otras facetas históricas, el interés por todo lo que se relaciona con Prehistoria y Evolución Humana no ha hecho sino crecer, gracias, también, a los continuos hallazgos de los que tenemos noticias y que no dejan de sorprendernos.

La controversia sobre el tema de la dispersión humana, de cómo nuestros antepasados alcanzaron Europa para quedarse, sigue produciendo arduos debates entre los miembros de la comunidad científica. Pese a las numerosas evidencias, al respaldo de los más reputados especialistas, a los resultados idénticos de diferentes analíticas practicadas en los laboratorios de prestigiosas universidades, cuando se menta los conceptos de Dispersión Vertical y Paso del Estrecho de Gibraltar, algunos miembros de la misma se posicionan en un negacionismo que raya en la intransigencia, pero que, a su vez, en absoluto pone en entredicho algo tan complicado como navegar por el Océano Pacífico para arribar a la Isla de Flores en épocas igualmente tempranas. La razón de tal sinrazón está aún por ser explicada…

Es, pues, éste un trabajo valiente, que merece una lectura atenta y sosegada, y que seguro hará plantearse a más de un seguidor interesado en temas de la Prehistoria muchos interrogantes. Os dejamos ya con su lectura, esperando que sea de vuestro agrado y, como de costumbre, os invitamos a dejar vuestros comentarios, que tan importantes son para nosotros.

Un cordial saludo a todos.

Dispersiones en el Pleistoceno Inferior: El Estrecho de Gibraltar